La revista Irutxuloko Hitza ha publicado la entrevista realizada a CBD Kalamua. Maider Altuna ha explicado las bondades del CBD y el trabajo que realizamos.
Explica cómo funciona el CBD a nuestros clientes y las recomendaciones que damos en función de lo que necesita y cómo hacemos un seguimiento cercano. Ayudamos a nuestros clientes en la revisión de dosis, concentración o producto.
Nuestro objetivo es eliminar el estigma que tiene el cannabis y con seriedad intentamos quitar dudas y miedos, dándole credibilidad.
«Yo no quería vender humo. Y se confirma que el CBD es un disfrute»
Farmacéutica de profesión, Maider Altuna (Loiola, 1973) difunde los beneficios del CBD a los cuatro vientos en la web ‘kalamua.eus’. Además de vender productos de CBD, realiza un seguimiento del efecto de estos en sus clientes a través de una atención personalizada.
¿Qué es «kalamua.eus», y qué hacéis?
Es una tienda online, y yo estoy detrás de esas ventas. Pero me gusta poder explicárselo a los clientes y hacer un seguimiento con ellos, para eliminar el estigma que existe sobre el CBD.
El CBD funciona muy bien, pero te tienen que decir qué tomar según tu necesidad. Hay un montón de concentraciones y dependiendo de para qué lo necesites, el producto será uno u otro. Para resolver dudas y quitar miedos tienes que hablar con alguien. Es mi trabajo, realizo un seguimiento bien por teléfono o quedando con ellos. Sobre todo, con los aceites la gente necesita información y parece que hacerlo así funciona. La gente está contenta.
Ofreces el servicio en euskera. No es muy habitual.
Teníamos claro que el dominio de la web debía ser en euskera y queríamos que la web estuviera también en euskera, ya que no hay suficiente información en euskera de este tipo. Y nos diferencia. Enviamos los productos a todo el Estado español, pero la cercanía lo hace todo más fiable y creíble.
¿Qué deficiencias o necesidades detectaste en torno al CBD?
Hay que explicárselo a quien está pensando en consumir. Siempre hemos tenido esa idea de grow shop; compras el producto y te vas sin saber cómo utilizarlo adecuadamente.
Lo que pasa es que, normalmente, la gente recurre al CBD cuando no le ha funcionado otra cosa. Nos falta una información y una cultura general para decirnos a nosotros mismos: puedo tomar esto, antes que el orfidal. Viene mucha gente diciendo: «Estoy harto de tomar orfidal; quiero dejarlo». Se toma mucha medicación. La gente está demasiado polimedicada. Tienes miedo de lo que te puede pasar con el CBD y te tomas el orfidal. Sin embargo, tiene muchos más efectos secundarios. ¡Como farmacéutica, me entra hasta la risa! Sencillamente, hay cosas que están mejor vistas que otras.
«La gente acude al CBD cuando no le ha funcionado nada más; nos falta una cultura general»
¿Para qué utilizan principalmente el CBD vuestros clientes?
Para el dolor, para dormir y para la ansiedad. Se dice mucho que el cannabis te adormece, y te deja fuera de juego, pero eso ocurre con un nivel alto de THC, otro componente de la planta. El CBD no te coloca, te relaja pero en pequeñas dosis tiene un efecto activador; ayuda a la concentración. Realizas tus actividades cotidianas con normalidad, pero sin ese nudo en el estómago. No te impide trabajar o estudiar, todo lo contrario.
Los aceites CBD son los más consumidos. ¿Cómo se utilizan?
Se recomienda tomar tres veces al día, colocando tres gotitas debajo de la lengua. El sabor sí es de hierba, de cáñamo, pero tiene muy poco sabor. A la semana se revisa el efecto producido y, si lo necesitas, aumentas el número de gotas hasta encontrar tu dosis. Yo les ayudo en esa revisión.
En algunos casos o problemas concretos funcionarán mejor, claro.
Los fármacos para la epilepsia están en los hospitales desde hace tiempo y contienen THC y CBD. Está admitido para las convulsiones de los niños con epilepsia refractaria y es el único que existe en el Estado español, para ello. También te lo prescriben para náuseas por quimioterapia.
Cuando hay personas con fibromialgia que tienen dolor potente, vapean el líquido CBD o la flor; si le das una calada potente, te quita el dolor muy rápido.

¿Cuál es la situación legal actual de cannabis terapéutico en el Estado español?
España ha sido la última en aprobar la ley que regula el cannabis medicinal, a nivel europeo y es la más restringida. Sólo lo han aprobado para cuatro indicaciones, en ámbito hospitalario y nunca como primera opción. No han hecho una ley muy cerrada y eso es lo bueno. En la medida en que haya más evidencias científicas, habrá posibilidad de introducir más indicaciones.
Según la ley, un médico no te prescribirá cannabis medicinal como primera opción. Falta mucha formación. Como en el Estado español no es legal ni cultivar, no han podido demostrar e investigar mucho con la planta.
¿Qué propiedades tiene el CBD desde el punto de vista terapéutico?
La planta de cáñamo tiene un montón de ingredientes; la que más conocemos es el THC, que te coloca. También es de los más terapéuticos, pero como coloca y no es legal… El CBD es otro componente con propiedades ansiolíticas que regula la mayor parte de las funciones corporales.
Al no estar aceptado como medicación, se utilizan productos de CBD como los aceites y cremas. Aunque tiene muchas propiedades, para las enfermedades más graves haría falta que ese porcentaje de ingredientes fuera más alto; para ser legal tiene que tener menos del 0,2% de THC; se nota, pero no es nada.
Estos aceites contienen todos los ingredientes que contienen las plantas, lo que se conoce como full spectrum. Los han extraído de la planta con disolventes. En teoría, la mezcla de todos los ingredientes hace un mayor efecto. Hoy en día, al plantar las semillas, tienen menos THC desde el principio. Las cultivan en invernaderos y realizan análisis de la cantidad de THC. Todo está bajo control. Plantando en casa no sabes el porcentaje de cada componente. Dependiendo de la luz solar que reciban, por ejemplo, la cantidad de cada componente es diferente. Es botánica pura.
El CBD funciona como ansiolítico, te quita ese nudo en el estomago, pero no te soluciona los problemas. Si eres nervioso, sigues siendo inquieto, pero no tienes ese ahogo dentro, en tu día a día. Para dormir, por ejemplo, estupendo. Para dolores graves quizá estos aceites se queden cortos.
¿Y cuál es la diferencia legal entre el CBD y el cannabis terapéutico?
El CBD terapéutico está reconocido legalmente como cosmético. Tienes que poner que lo que estás vendiendo no es un fármaco, y es verdad, porque no está aprobado como tal. El CBD sólo sirve para combatir los síntomas de ciertas dolencias por ejemplo sirve para relajarse o para los dolores. El CBD se puede combinar con otros fármacos como complemento. Y, a veces, también elimina la necesidad de usar ciertos fármacos.
«El CBD no coloca. Te tranquiliza pero es activa en pequeñas dosis; ayuda a concentrarse»
Nuestro cuerpo tiene un sistema de cannabinoides: ¿qué es, y para qué lo necesitamos?
Tenemos unos receptores concretos para el cannabis porque tenemos un sistema endocanabinoide. Los cannabinoides son componentes que tienen las plantas y nosotros tenemos un sistema que reacciona con ello. Nosotros también creamos unos neuromoduladores, los endocannabinoides, pero puedes tener pocos, y el CBD te ayuda a regularlos. Interaccionan en nuestro cuerpo al igual que un fármaco, pero son componentes naturales de la planta. Creo que no hay otra planta que interaccione con esos receptores concretos.
¿Qué mitos o creencias erróneas están más extendidas en torno al CBD?
Se oye mucho decir que con el CBD te quedarás atontado y no puedes hacer una vida normal. El CBD no tiene efecto psicotrópico. Tiene los mismos efectos terapéuticos que el THC, más suaves, pero no engancha. Si quieres dejarlo, puedes hacerlo sin problemas.
El estigma, además, está presente en todas las edades. He ido a las casas de los clientes a explicar cómo funciona esto porque les daba vergüenza quedar en la calle. Decir que eres farmacéutico y aparentemente no ser muy macarra da confianza.
Se puede decir entonces que fuman el CBD por placer.
O para relajarse, o para quitarse el dolor, o para dormir. Pero el sabor y olor es el mismo. Estás fumando cannabis, pero sin esos efectos que te colocan.
Hay gente que ha fumado marihuana desde siempre y ahora ha pasado a fumar el CBD porque no quieren estar colocados, pero lo utilizan para relajarse. La gente que ha fumado marihuana es muy exigente; lo que quiere la gente a la hora de fumar el CBD es que sea de calidad, pero que tenga sabor a marihuana. Antes el CBD tenía sabor a hierba seca, pero hoy en día el sabor de las plantas está muy conseguido. Muchos me han dicho que les he dado la mejor flor que han fumado en mucho tiempo. Yo no quería vender humo. Y se confirma que el CBD es una gozada.
«El estigma no ha permitido que con el cannabis se adelanten estas investigaciones»
¿Cómo garantizáis la calidad, origen y seguridad de los productos que vendéis en «kalamua.eus»?
Los productos proceden de laboratorios concretos, españoles. Según la ley, el CBD puede venderse en el estado si está producido en países donde su producción es legal. Los productos que tienes que vender tienen que ser producidos en Europa y que cumplan la ley europea.
Yo hice un gran trabajo de investigación para elegir los laboratorios y tengo tres o cuatro proveedores. También estuve en contacto con algunos de Iparralde; me parecía interesante porque podía decir que lo que vendo es producido en Euskal Herria, pero teniendo en cuenta que en el Estado francés todo es más caro, por precio no me salía bien.
Si cada vez son más los beneficios del CBD, ¿por qué no se ha normalizado o legalizado del todo?
No hay información y no ha habido interés en la industria farmacéutica. De hecho, se podría utilizar mucha menos medicación legalizando el CBD, y eso es una pérdida de dinero. Lo que no se ve es que esto puede dar dinero, también. Si permites las plantaciones, estás creando puestos de trabajo. Eso supone impuestos y, por tanto, dinero para el Estado.
Estados Unidos quiso ilegalizarla, tratando la marihuana como si fuera una cuestión de la inmigración. El cáñamo es muy potente en la industria textil, y cuando esta industria se puso en marcha en EEUU, lo vieron como una competencia, y fue ilegalizado. Surgió entonces el estigma, el del negro, el del inmigrante. Y ese estigma ha traído problemas para hacer investigaciones.
Con los opioides pasó lo mismo [un tipo de morfina]; hace 40 años, el uso de opioides era una locura. Es más potente que el cannabis, pero ya se ha visto cuál es su función. Con las investigaciones se han conseguido unas dosis concretas y es algo que está controlado. El estigma no ha permitido, sin embargo, que con el cannabis se adelanten estas investigaciones.
